EL VAMPIRO ABURRIDO

Descansaba durante el día, como todo buen vampiro que se precie. Al caer la noche me afilaba los colmillos y salía a cazar, al principio, claro. Luego inventaron las pastillas BZ6, con las que la luz del sol no me hacía ni cosquillas. Empecé a salir de mañanas, con los …

Leer más